¿Has puesto atención a cómo se siente tu cuerpo cuando alguien te insulta o cuando alguien te dice algo hermoso? ¿Tu cuerpo se siente distinto en estas dos situaciones?
Introducción
Así es. Hay diferencias importantes. La información que recibimos nos afecta. Siempre. De una manera u otra, a través de la comunicación vamos construyendo daño.
La comunicación es un recurso que proporciona la posibilidad de interrelacionar los sistemas. Es un espacio de intercambio de códigos desde los cuales los sistemas se organizan. En un espacio en el cual todos somos distintos, el ser humano debió elaborar códigos comunes para entendernos y organizarnos. Es un maravilloso recurso. Cada sociedad o cultura tiene sus códigos.
Emitir sonidos es una capacidad innata de los sistemas vivos. Desde ésta nace la posibilidad de comunicarnos verbalmente. En algún momento de nuestra historia cada pueblo comienza a elaborar códigos hasta llegar a consolidar un idioma. Un maravilloso recurso que nos permite la comprensión. En un mundo en el cual nadie es igual a otro, el idioma nos otorga la posibilidad de conocernos, comprendernos y organizarnos
El problema.
Son muchas las ocasiones en las que al intentar darle un nombre y encontrar el origen de nuestros conflictos los asociamos a la mala o escasa comunicación. Sí. Hay algo muy cierto en esto. No sabemos comunicarnos. No sabemos ocupar bien nuestros códigos y esto tiene que ver, principalmente, con que no hemos aprendido a comunicarnos. Nadie nos enseña, vamos aprendiendo sobre la marcha, a través de ensayo y error.
No tiene que ver con que no seamos capaces o con un coeficiente de inteligencia, tiene que ver con algo simple y complejo a la vez. Como sociedad, no le damos importancia a la comunicación y pensamos que por el hecho de saber hablar vamos a saber comunicar. Hablar es una capacidad individual en la cual sumergen una serie de factores neurofisiológicos, psicológicos, mecánicos, entre otros. La comunicación es una habilidad social que se desarrolla, se aprende en contexto y en relación a otros. Es la construcción de un espacio común.
El objetivo principal de la comunicación es comprendernos. El idioma nos otorga millones de palabras para lograr comprendernos con la mayor precisión posible y así disminuir el riesgo de malinterpretarnos. En un mundo en el que nadie es igual a otro, si no hacemos el trabajo de comprendernos, existe un alto riesgo de malinterpretar. Es ahí cuando entramos, muchas veces, a la zona de conflicto.
La interpretación es un recurso que debemos aprender a utilizar para lograr consistencia y coherencia en la comunicación. La interpretación en sí no es comunicación sino uno de los tantos elementos que utilizamos. La interpretación es un recurso que sólo nos aproxima a la comprensión acerca de nuestro interlocutor, sin embargo, ésta responde a un reflejo de nuestro propio criterio y no de quien emite el mensaje. La interpretación es sólo un reflejo de nosotros mismos, por lo tanto, por sí sola no genera comunicación.
Podemos pasar años pensando que conocemos a nuestra pareja, a nuestros hijos, a nuestros padres, sin embargo lo que conocemos es sólo la interpretación de lo que observamos y escuchamos.
Si a la interpretación sumamos que no aprendemos a vivir de manera sana con las diferencia sino a confrontarnos cada vez que se manifiestan, entonces vamos creando, gradualmente, una sociedad de desconfianza, en estado de alerta. En la cual los individuos siempre deben estar con sus sentidos en alerta para protegerse. Es así como se vive, incluso, en los contextos que debieran ser los más armoniosos, la familia, la pareja. Esto no ocurre porque tener malas intenciones, porque las relaciones significativas se basan en las mejores intenciones, sino porque no hemos aprendido a co-construir. La comunicación es la co-construcción de un espacio común. Un espacio en el que al ser todos distintos, vamos a sentir, opinar, reaccionar distinto frente a las mismas situaciones.
Los motivos del problema.
Generar un cambio se inicia con la convicción de querer lograr una mejor manera de vivir y amarnos. Somos capaces de aprender y ejecutar las conductas necesarias para generar cambios importantes. ¿Qué nos falta para hacerlo? Aprender técnicas, ejercitar, ser perseverantes y dejar de estar en alerta. Las relaciones significativas debieran ser espacios de cuidado mutuo, de bienestar consciente, de aprendizaje constante, un espacio racional y afectivo bien organizado en el cual se consideren las necesidades de cada integrante, un espacio en el cual no se ejerza el dominio de ninguna de las partes, sino la apertura hacia la colaboración, nutriendo el espacio relacional de las diferencias.
Tips para lograr una buena comunicación.
- Al hablar de relaciones de pareja, comprender que en este espacio ninguna de las partes debiera cumplir un rol formativo. Se trata de dos individuos ya formados que de manera voluntaria deciden estar juntos. Son dos individuos muy distintos entre sí, sin embargo, en igualdad de condiciones para construir la relación de pareja.
- No establecer y tener expectativas sobre las personas. La expectativa es la representación de un mundo imaginario desde el cual se van generando presiones hacia nuestra pareja. Es una manera violenta de convivir ya que no se acepta la realidad y la manera de ser del otro.
- Aceptar las diferencias como un recurso que nutre la relación de pareja.
- Aprender a dialogar para llegar a acuerdos.
- Aprender a construir acuerdos.
