Entendiendo la ansiedad.

¿Sabías que la ansiedad no es un trastorno?

La ansiedad es un estado psicológico y neurofisiológico que en el último tiempo se ha hecho más presente en las consultas psicológicas y psiquiátricas. Las personas llegan indicando que se encuentran en un estado de nerviosismo del cual no logran salir fácilmente. Indican además que en algunas ocasiones llegan a crisis de pánico, viviendo momentos de mucha angustia e incluso desesperanza de sanar.

Sin embargo, la ansiedad es una reacción normal frente a ciertas situaciones. Por otra parte, tener rasgos ansiosos responde además a un perfil psicológico en el cual la persona tiene una mayor tendencia y capacidad para proyectar con mayor facilidad el futuro. Puede ser una condición que sumada a otras características personales puede activar y movilizar la ejecución de ideas, proyectos y soluciones. Es decir, la ansiedad puede ser una fortaleza que te lleva con convicción a concretar algo que deseas o necesitas realizar.

¿Cómo nos afecta la ansiedad?

El problema no radica en la ansiedad sino en el contenido que inyectas en esta condición. Si vives en un entorno con permanentes manifestaciones de violencia física, psicológica y verbal, ya sea de manera directa o a través de los medios de comunicación, al momento de proyectar desde tu ansiedad, el resultado será una condición de permanente temor producto de tu percepción del riesgo.

Entonces, si no trabajamos en mejorar los entornos, las condiciones de vida, la manera en que convivimos, nos tratamos, controlar la ansiedad será una bomba de tiempo.

¿Cómo vivir sanamente con la ansiedad?

SienteVital propone un nuevo enfoque. Aprende a vivir sanamente y convierte tu ansiedad en una fortaleza. Proyecta un futuro en bienestar y comienza a dar forma a tu calidad de vida. No estás enfermo sólo debes aprender a utilizar tus recursos y comenzar a sentirte vital.

Consejos prácticos para vivir en plenitud tu ansiedad:

  • Determina cada mañana vivir mínimo 15 momentos de bienestar en el día. Estos pueden ser simples, producir un rico desayuno y disfrutarlo, escuchar la música que te gusta camino al trabajo, sentir y disfrutar la tela de tu ropa, tener un diálogo cariñoso con tus hijos, tu pareja, tus padres, entre otros. Encuentra lo que te hace sentido y prodúcelo. Estos momentos no vendrán por arte de magia.
  • Delimita el contenido de tus redes sociales y el tiempo que le dedicas. Tu cuerpo necesita oxigernarse. La actividad física es vital para tu salud física y mental.
  • El mundo virtual es uno y el mundo real es otro. Si no estás feliz con tu realidad, la puedes mejorar.
  • Una buena salud no depende de una mayor cantidad de recursos sino de la calidad de las relaciones. Produce relaciones sanas, aprende a vivir de manera sana con las diferencias.