¿Cómo podemos desarrollar habilidades relacionales teniendo como base los problemas?

Introducción

La mayoría sabe solucionar los problemas, de una manera u otra. Vamos desarrollando esta capacidad en la medida en que experimentamos situaciones y enfrentamos desafíos. Sin embargo, esto no garantiza que podamos resolver en conjunto con otros, sin llegar al conflicto. Tenemos una tendencia, sobre todo, en la relación de pareja a entrar en la zona de conflicto cuando intentamos solucionar un problema.

Comenzamos a competir, llegando a ese espacio en el cual alguien debe tener la razón. De esa manera vamos directo al conflicto.

Comprendiendo la zona de problema.

La zona de problema nada tiene que ver con la zona de conflicto. Todo lo contrario, es una zona de problema nos otorga la posibilidad de co-construir junto a otro una solución, de manera colaborativa y creativa. Nos otorga la posibilidad de enriquecernos y nutrir el espacio de convivencia, permite el diálogo, permite conocernos de manera mutua, como también exponer nuestro potencial de desarrollo. Nos otorga la posibilidad de crecer como individuos y como equipo.

Muchas veces evitamos el problema porque de una manera u otra comenzamos a navegar hacia el conflicto. Hacia la zona de ataque, nos hacemos daño y gradualmente nos olvidamos del problema para dar espacio al dolor y al malestar. Esto sucede, principalmente porque no sabemos convivir de manera colaborativa, comprendiendo que las ideas de otros son tan válidas y valiosas como las nuestras. No sabemos vivir sanamente con las diferencias

¿Cómo construir y convivir sanamente con los problemas?

Entendiendo que el problema requiere ser evaluado y abordado de la manera más objetiva posible. Requiere del desarrollo de un proceso racional en el cual identificamos el problema, se define un objetivo, para luego construir un camino de manera colaborativa, considerando el aporte de todos. De esa manera nos validamos de manera mutua, potenciando el sentido de pertenencia de cada integrante en el sistema. Esto no sólo nos fortalece como pareja, sino también fortalece y genera sensación de equipo. A nivel individual potencia la autoestima.

Tips para onstruir soluciones como equipo:

  • Comprender que todos somos distintos y podemos ver la situación desde distintas perspectivas y matices. Todas las miradas tienen el mismo valor.
  • La única manera de conocer las diferencias es a través de un diálogo respetuoso en el cual todos puedan sentir tranquilidad y seguridad al exponer su punto de vista y que éste sea considerado al momento de analizar el problema.
  • Construir una solución en base a los aportes de todos.
  • Organizarse como equipo para ejecutar la solución, evaluar el resultado y gratificarse. Éste último paso puede ser algo tan simple y bello como agradecernos. El agradecimiento mutuo siempre dejará el alma plena.